Opinión


De la oveja "Dolly" a Émile Zola

Xavier Duran

Químico y periodista

La herencia, en lugar de ser el parecido, no es más que el esfuerzo hacia el parecido, opuesto a las circunstancias y al medio". La frase podría corresponder a alguno de los numerosos comentarios surgidosen las últimas semanas sobre los experimentos genéticos. Pero fue escrita hace poco más de un siglo -en 1893- y pertenece a una obra de ficción, "El doctor Pascal", con la que su autor, Émile Zola, completaba el retrato de una familia, los Rougon-Macquart.

Esta obra condensa las ideas del autor francés sobre la herencia y nos sirve para conocer las teorías vigentes en aquella época. Efectivamente, Zola se documentó -como era usual en él- de forma profunda sobre la herencia. Además, ofrece en esta novela algunas claves sobre los planteamientos que le habían llevado a elaborar este gran cuadro de la sociedad francesa del siglo XIX. Los Rougon-Macquart no podían desprenderse de las inexorables leyes de la herencia, si bien las circunstancias sociales tenían también parte de responsabilidad en su destino. El médico Pascal había reunido datos sobre toda la familia y observaba que las características de sus parientes cumplían con las leyes de la herencia, que también investigaba. Incluso, a veces, se sorprendía de que no hubiera un parecido casi matemático entre progenitores y descendencia.

"El doctor Pascal" no está traducida ni al catalán ni al castellano y es una lástima, porque sería un buen momento para difundirla. Con el debate sobre la oveja clónica "Dolly" de fondo, la obra nos mostraría claramente el interés científico de un escritor excepcional, su documentación amplia y precisa y la forma de incidir con una novela en el debate sobre la ciencia y su influencia social. La obra podría dar ideas o inspirar a autores contemporáneos, que no se ven llamados a elaborar ficciones que sirvan de reflexión sobre cuestiones tan actuales y polémicos. Nuestros intelectuales no tienen afición a reflexionar sobre la ciencia y la tecnología, aunque hay excepciones y, además, el ensayo no tiene una gran difusión.

Elaborar el discurso sobre la base de una ficción sería atractivo para el público y promovería, mucho más que un libro erudito, el debate. Tal como Zola construía los caracteres de una familia basándose en la herencia y la influencia del medio, la genética tiene numerosos debates abiertos. Sin caer en lo que se entendería como ciencia ficción, sería interesante indagar en el mundo interior de una persona con propensión a una enfermedad genética incurable o a la discriminación que las pruebas generan.

Una excepción nos llega con la reedición de dos obras, "Embrió ultracongelat núm. F-77" (1984) y "Pel camí del arbre de la vida" (1985), de Rosa Fabregat, agrupadas bajo el título "La dama del glaç" (Pagès Editors). Cuando la reproducción asistida y la genética pasaban inadvertidas, la farmacéutica y escritora leridana utilizaba la ficción para divulgar y opinar, una muestra de que el método Zola dejó una herencia, aunque escasa, en nuestro país.



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