Opinión


La Carta de Salónica, una vía para difundir la cultura en la U.E.

Vladimir de Semir

Bajo la presidencia y por invitación de la ciudad griega de Salónica, capital cultural europea de 1997, y de la Universidad de Europa, una cuarentena de representantes pluriculturales europeos se han reunido en la capital de Macedonia. Estaban presentes desde políticos como Simone Veil y Gaston Thorn, hasta directores de cine como Costa Gavras y Cacoyanis, pasando por una numerosa representación universitaria de todos los ámbitos intelectuales europeos. El objetivo del encuentro es establecer lo que se conoce como Carta de Salónica procultura. Dos días de intensos debates tenían como meta intentar compensar la escasa preocupación que el Tratado de Maastricht muestra por la cultura en la unión política y económica europea. La Carta de Salónica procultura, en la que naturalmente se incluye el conocimiento científico como una de sus partes fundamentales, y a las nuevas tecnologías de la comunicación como un vehículo idóneo para la difusión cultural, será presentada en sociedad próximamente. Se espera recoger más adhesiones de todas las culturas europeas y, una vez redactado el documento definitivo, el ministro griego de Cultura lo presentará a sus homólogos europeos antes de remitirlo a Bruselas. Peter Pex, el diputado europeo que desde enero pasado preside la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de comunicación del Parlamento europeo, también presente en la reunión de Salónica, se ha comprometido a tramitar la Carta ante las más altas instancias europeas. Quizá hubiera sido bueno que el comienzo de la unidad empezase por la cultura. No debemos olvidar que uno de los mayores éxitos de Europa es la enorme simiente cultural y científica que se creó en los años 50 con el CERN, todo un ejemplo de cuál debe ser el futuro del continente.



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