Opinión


La patente de la oveja "Dolly" incluye a la especie humana

Vladimir de Semir

La Rural Advancement Foundation International ha revelado que la patente de la tecnología de clonación de la oveja "Dolly", del instituto escocés Roslin y la empresa asociada PPL Therapeutics, que ha financiado las investigaciones, cubre también la patente para la clonación de seres humanos. Esta ONG, radicada en Canadá, está implicada en la conservación y sostenibilidad de la biodiversidad agrícola y en la responsabilidad social de los desarrollos tecnológicos aplicables al mundo rural (web: www.rafi.ca). Los creadores de la oveja clónica se han apresurado a argumentar que la inclusión de humanos en la patente es sólo una medida preventiva. ¿Hay o no gato encerrado? Hasta ahora todas las patentes que se han registrado en el mundo con similares implicaciones éticas han excluido expresamente a la especie humana. Según ha anunciado la citada ONG apelará a las más altas instancias internacionales (OMS, ONU) para que se revoque la patente en cuestión, cuya última licencia está en manos de una empresa privada que va a impulsar la producción de proteínas en la leche de animales modificados genéticamente para su aplicación en terapias humanas; ello les dejaría las manos libres para dar el paso a la clonación humana en el futuro, con la adecuada justificación. Precisamente, el director de la Unidad de Bioética, Georges Kutukdjian -que participó la semana pasada en el simposio "DNA y sociedad" (organizado por la Fundació Dr. Antoni Esteve y la UPF)- anunció en Barcelona que el próximo mes de octubre el plenario del Comité Internacional de Bioética de la Unesco habrá redactado el nuevo apartado sobre protección de la intimidad biológica humana, que la ONU añadirá a la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1998, cuando se cumpla el cincuentenario de su promulgación.



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