
Las revistas científicas de referencia, sobre todo las que practican la técnica comunicativa del "press release" (avance de noticias seleccionadas), marcan la agenda de la información en la mayoría de medios de comunicación de masas, hasta el punto de que podrían ser consideradas como una versión más del llamado "pensamiento único" de la información.
En el simposio al que aludíamos la semana pasada y que se celebró en el University College de Londres, el prestigioso periodista británico Tom Wilkie -hasta hace poco responsable de la información científica en "The Independant"- puso el dedo en la llaga del problema: "Hay dos puntos clave que determinan si un asunto científico se convierte o no en una noticia: ¿puede el periodista entender el contenido? ¿puede gestionar esta información de forma rápida?" La clave radica en el "press release": la información científica ya está canalizada en estos comunicados de prensa de forma que es inteligible, al tiempo que se ofrece el contacto con el equipo científico protagonista. Pero, inmediatamente surgen muchas preguntas: ¿son las noticias seleccionadas por las revistas de referencia las más importantes o las de más impacto mediático potencial? ¿publican las revistas en cuestión asuntos científicos que luego saben que van a ser fácilmente noticia en los grandes medios de comunicación, con lo que se aseguran a sí mismas una influencia más amplia? ¿afecta todo esto al sistema de "peer review" (revisión por homólogos) que rige en la rigurosa comunicación de la investigación científica? Las facilidades que ofrece este sistema de comunicación, ¿prima que se informe de investigaciones de equipos científicos mayoritariamente anglosajones y origina que se margine y no se valore la ciencia que se elabora más cerca de los periodistas?