
La revista "Nature" ha publicado (26 de junio) los resultados de un estudio europeo sobre el discurso social acerca de las biotecnologías. El análisis pone de manifiesto la creciente preocupación de los ciudadanos europeos por los avances biotecnológicos, en particular por las aplicaciones derivadas de la investigación agrícola y animal -en especial las que tienen relación directa con la producción de alimentos-, mientras que su introducción en el ámbito médico es mucho mejor aceptada. Los resultados del estudio ponen, asimismo, de manifiesto un alto grado de exigencia del público ante estas nuevas tecnologías, a las que juzgan, sobre todo, por sus implicaciones morales por encima de sus posibles riesgos. Uno de los aspectos más relevantes de este estudio multinacional (se han efectuado 16.000 encuestas, 1.000 en cada uno de los países que componen la Unión Europea) es que los europeos muestran poca confianza en las instituciones políticas nacionales y europeas para la toma de decisiones relacionadas con la reglamentación de las biotecnologías. Instancias internacionales (Naciones Unidas, OMS), organizaciones científicas y asociaciones profesionales independientes merecen una mayor fiabilidad para valorar y tomar decisiones relacionadas con la biotecnología. Un 39% de los consultados estiman que las organizaciones religiosas deben ser oídas y un 60% cree que el público en general también debe estar al corriente de las nuevas normativas relacionadas con este campo. Los datos coinciden con la importancia acordada a la preocupación por los aspectos éticos. Una vez más, se hace evidente la importancia intrínseca que tiene la transparencia informativa para fomentar criterios públicos en este ámbito.