
En la historia del periodismo existen algunos hitos que han marcado decisivamente la evolución de los medios de comunicación. Uno de ellos fue el ataque japonés a Pearl Harbor (1941), que supuso un salto decisivo de la radio al retransmitir el discurso del presidente Franklin Roosvelt al Congreso, y que fue seguido masivamente por la nación estadounidense. El asesinato de John Kennedy (1963) también supuso un enorme seguimento ciudadano en todo el mundo, esta vez en la televisión. Y lo mismo ocurrió con la llegada del primer ser humano a la Luna (1969). El 4 de julio pasado y los días que le siguieron han supuesto un nuevo hito en esta historia. Esta vez el medio protagonista no ha sido ni la radio ni la televisión: el retorno a Marte mediante la nave Pathfinder y su espectacular minirover fue seguido por 45 millones de personas a través de Internet, lo cual lo convirtió en el acontecimiento de mayor magnitud en la corta historia de las web. Un centro de seguimiento del tráfico de información en la red de redes, existente en San Diego (California, EE.UU.), ha calculado que en algunos momentos se han producido un total de 80 millones de "hits" (contactos electrónicos) en la web de la Nasa y en otras vinculadas a informaciones sobre la misión. Algunos expertos opinan que ello va suponer el espaldarazo definitivo a la nueva era de los medios de comunicación interactivos, que muchos ciudadanos conectados han elegido para seguir la apasionante exploración del planeta rojo. La posibilidad de ir más allá de la información estandarizada que ofrece la televisión convencional para adentrarse en aspectos que cada uno puede ir seleccionando según su interés y curiosidad -y, sobre todo, en el momento deseado- son las claves del auge que ha vivido Internet estos días. Marte forma ya parte de la nueva revolución de los medios, esta vez on-line.